Armando Clemente
El pasado 23 de noviembre realicé una sesión de fotografía de naturaleza en el hide de carroñeras y fue realmente brutal. Había estado en otros «hides» gestionados por empresas privadas y a pesar de haber tenido siempre buenos resultados ninguna de las sesiones fue tan gratificante como la sesión realizada con OTEA, ya que pude disfrutar de un número muy abundante de Milano real, Zorro, de buitres negro y leonado y del gran Águila imperial. Además del disfrute de la sesión me alegra dejar el dinero a una ONG que trabaja en la conservación de la biodiversidad.
